Valor promedio de la morosidad creció a $1.357.800 en la Región del Biobío

AUMENTO FUE DE 7%, SEGÚN ESTUDIO DE LA US’

La investigadora Karin Bravo apuntó que al observar las cifras históricas de este informe, desde junio de 2014 se observa un crecimiento preocupante en el número de morosos.

En un 7% creció el valor de la morosidad en la Región del Biobío de acuerdo a lo analizado en el trimestre abril-junio, llegando a un monto de $1.357.800 según reveló el XXI Informe de Deuda Morosa elaborado por la Escuela de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián con información de Equifax y datos de georreferenciación proporcionados por Mapcity.

El estudio arrojó que a nivel país los morosos llegaron a los 4.482.547 con un monto promedio de $1.621.944, lo que implicó un aumento de 9%, considerando que en junio del año pasado fue de $1.484.210. Para el caso del Biobío, en el sexto mes del año pasado el monto era de $1.266.853 y al mismo periodo de este año subió a $1.357.800.

Karin Bravo Fray, directora de Advance de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad San Sebastián Concepción, sostuvo que si se observan las cifras históricas de este informe, desde junio de 2014 que se tiene un crecimiento preocupante en el número de morosos. En junio de 2014 eran 3,1 millones de personas y a junio de este año ya superaron los 4,4 millones, es decir, un 43% más de morosos que el año 2014. Sin embargo, hay que destacar que la variación desde junio de 2017 a junio de este año sólo fue de un 2,8%.

FACILIDAD

“La creciente morosidad guarda relación con la facilidad al acceso al crédito que tenemos en nuestro país. Las entidades financieras tienen pocas barreras de acceso al financiamiento, con variadas formas, por ejemplo, créditos de consumo, plásticos (tarjetas de crédito) y avances en caja, entre los más comunes, que sólo requieren la acreditación de contar con un empleo, pues el riesgo lo castigan en el cobro de altas tasas de interés”, aseguró.

Por eso cree que mientras no existan cambios en las exigencias crediticias y se mantenga la escasa cultura financiera, los consumidores se siguen endeudando por la estructura pro consumo y pro deuda que nos caracteriza.

Agregó que dentro de las 15 regiones, Biobío tiene el puesto 11 en cuanto al crecimiento porcentual de la morosidad del año pasado a 2018. Los primeros lugares suelen ocuparse por la Región Metropolitana y las del norte, cuyo ingreso promedio suele ser más alto producto, por ejemplo, de las actividades relacionadas con la minería, por ende, acceden más fácilmente al crédito, pero también a la morosidad si no tienen un comportamiento de pago responsable.

“En nuestra Región, el crecimiento de la mora es de los más bajos entre el resto de regiones, quizás por ser una de las que mantiene sus ingresos promedio como los más bajos ($432.100), según la reciente Encuesta Suplementaria de Ingresos 2017 del INE difundida en julio de 2018”, hizo ver.

Aclaró que el ratio de mora promedio/ingreso promedio de 3,14 veces para Biobío implica que las personas morosas no han pagado sus deudas por el equivalente a 3,14 veces sus ingresos, una relación alta considerando que si la personas ya cayó en morosidad, difícilmente puede salir de ello sin ver incrementado sus ingresos. Explicó que cuando esta mora se produce además, por compromisos permanentes que tienen los consumidores (gastos básicos, pagos de arriendo o dividendo, educación, etc.) y no por imprevistos, implica una estructura de consumo que no se condice con la realidad en ingresos que tiene esa persona, y requiere cambiar radicalmente sus patrones de consumo para salir de ese sobre-endeudamiento.

El estudio indica, además, que hay una mayor cantidad de mujeres morosas que varones. Esto se puede explicar porque en el país la tendencia es que hay más mujeres que hombres, y porque las mujeres reciben una renta promedio menor, lo que hace posteriormente que no sea capaz de cumplir con todos los compromisos de pagos, cayendo en morosidad.

PRECARIDAD

Para Mario Espinosa, socio y abogado de DefensaDeudores.cl, la tendencia de la morosidad nacional va en alza y eso es preocupante, porque eso dice que hay una mayor precariedad en el trabajo. “Hoy tenemos una tasa de desempleo que ha crecido y eso es consistente en los últimos meses. Además, hay una mayor precariedad e informalidad laboral, hay mucho trabajo por cuenta propia, lo que hace que los ingresos de las personas sean más inestables y más eventuales. Por lo tanto, eso afecta a que aumente la morosidad”, estimó.

Sumó que el valor mora promedio ha aumentado por sobre la media de la tasa, lo que habla de una mayor expectativa del desempeño de la economía, que este año sería mejor, pero todos los indicadores económicos por el lado del trabajo son factores de estancamiento en un 0,1%. Por eso cree que la tendencia de la morosidad nacional va a continuar y los veremos reflejado en los próximos informes, pero la morosidad debería seguir aumentando.

Respecto a Biobío, el profesional indicó que la morosidad del 7% es alta, está en el rango de la mitad hacia arriba en el ranking regional y, por ende, no es un buen indicador y eso se debe a que los índices de la actividad económica de la Región, si bien han mejorado, aún no se han traducido en el ingreso de las personas, lo que conlleva a un aumento en la morosidad por sobre el promedio nacional.

Añadió que sobre el monto de $ 1.357.800 “estamos hablando de una morosidad casi tres veces del valor ingreso promedio y eso no es bueno. Nuevamente está en la mitad hacia arriba en el ranking a nivel regional, por lo tanto, no es un buen indicador y eso se va a traducir más temprano que tarde en un aumento en la morosidad de la población de la región del Biobío”.

Finalizó remarcando que la mujer tiene más deuda básicamente porque hay más mujeres que hombres, tiene una inestabilidad en el empleo superior al del hombre con menores ingresos, por lo tanto, eso hace que exista más riesgo que caiga en morosidad en comparación con el género masculino.

Recuadro
-No es un buen indicador y eso se debe a que los índices de la actividad económica de la Región, si bien han mejorado, aún no se han traducido en el ingreso de las personas.

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